miércoles, 16 de febrero de 2011

POSICIONES DE LA FLAUTA DULCE

La flauta dulce o Flauta de Pico es un instrumento musical ampliamente conocido; posiblemente sea, a la luz de las cifras, el instrumento más universal, tanto por su presencia en el espacio como en el tiempo. También es un instrumento usado desde hace varias décadas en la Educación Primaria y Secundaria en muchos países.

La proliferación actual de publicaciones y la presencia de la Flauta Dulce en tantos niveles Educativos parece ser un signo de buena salud para el instrumento, pero si echamos una breve ojeada se observa rápidamente que los resultados y los objetivos propuestos son demasiado diversos.

Actualmente, la flauta dulce es un instrumento de educación musical muy extendido por todo el mundo y siguen vigentes los argumentos que en su día aconsejaron su introducción en la escuela primaria y secundaria. Fue en Inglaterra en los años 30, donde pioneros como Edgar Hunt valoraron que la flauta es un instrumento del que se pueden obtener sonidos de manera inmediata, gracias a su embocadura con bisel, que la digitación no presenta las dificultades de otros instrumentos melódicos con mecanismos complejos de llaves o de mástil sin trastes, y que, además, es de fácil transporte y asequible económicamente. Sin embargo, la utilización de este instrumento en el aula requiere que el maestro o la maestra especialista conozcan bien la técnica básica para que sus propias interpretaciones sean correctas y la enseñanza a los niños no resulte contraproducente en el proceso de su educación musical. Aunque se han publicado numerosos métodos de flauta dulce desde su introducción en la escuela moderna, la mayoría de ellos están dedicados a los alumnos de primaria y de secundaria, siendo escasos los dirigidos al profesorado especialista, destinatario de una formación específica en la técnica y la interpretación con este instrumento.

La flauta dulce ha sido un instrumento con doble vida a lo largo de su historia; por un lado, la interpretación profesional de los antiguos ministriles de cortes e iglesias, más tarde teatros y conciertos públicos, y, por otro, el uso por músicos aficionados, debido a la inmediatez de su sonido y a la comodidad de su manejo en comparación con los instrumentos de boquilla o lengüeta; es por eso que desde finales de la Edad Media podemos verla en numerosas representaciones emblemáticas de aficionados de todas las clases sociales. Posiblemente, a lo largo de la historia de la música occidental, se ha empleado más como instrumento de amantes que de profesionales; esta hipótesis puede comprobarse examinando las representaciones pictóricas y el repertorio que se le ha dedicado a lo largo de la historia. 


 
Amig@s aquí os paso un documento que he encontrado por la red con las posiciones de la flauta más usuales.

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